jueves, octubre 01, 2009

AMBIENTES DE APRENDIZAJE: CONCEPTO, EXPERIENCIA Y NIVELES DE DESERCIÓN

POSMODERNIDAD Y MEDIOS DE COMUNICACION

La tecnología origina nuevas experiencias, estas tecnologías son el producto de una nueva etapa del capitalismo que requiere de un consumo masivo.


En palabras del filósofo Gianni Vattimo (uno de los pensadores más importantes de la posmodernidad), los medios de comunicación masiva son el principal factor de la sociedad posmoderna. Éstos han convertido al mundo en un lugar más complejo; se encargan de mostrar las diferentes realidades, las múltiples identidades en toda su individualidad y peculiaridad; pero también nos muestran irrealidades o, en otras palabras, realidades artificiales, a veces producto de la imaginación de todos aquellos que participan en y de estos medios.


En un mundo donde la comunicación rompe todas las fronteras, en donde podemos conocer a través del internet, el cine y la televisión, culturas y diferencias que en otros tiempos habrían sido impensables y ajenas a nuestra realidad, el sentido de la historia y de la razón se ve alterado de manera definitiva. El reconocer la diferencia, en otras palabras, el hecho de reconocer en los otros lo que nos es ajeno, lo que no compartimos con una determinada cultura y manera de ver el mundo, nos afirma por un lado en nuestra identidad; es decir, en lo que sí somos (nuestro lenguaje, religión, costumbres, ideología, etcétera). Pero también nos pone a pensar acerca de todo lo que podríamos ser. Las guerras de la era posmoderna se han caracterizado por ser guerras de civilizaciones, cuyo argumento es religioso, nacionalista, racista. Esto nos lleva a la última y, quizá, más importante de las características de la posmodernidad que es el vacío de ideologías. Los medios masivos producen una sociedad dispersa, donde las diferentes culturas que se encuentran en ella se yuxtaponen en lugar de producir una sociedad unitaria. El hombre inmerso en la posmodernidad es a fin de cuentas una esponja que absorbe toda esta influencia – información y comunicación- que si fuera bien manejada, canalizada y desinfectada no tendría consecuencias. Mucho de los problemas esta en que el hombre no ha sido capaz de discernir la información que recibe, de ser critico y de emancipar su propio criterio.


Estamos en un momento en donde todo suceso carece de consecuencias en el sentido virtual, pues cada uno esta sujeto a todas las interpretaciones que sean posibles.’ Perfectamente informados e impotentes, perfectamente solitarios y paralizados, perfectamente fijados en la estereofonía mundial. Hoy no hay trascendencia, sino comunicación`. (Garzón Bates).

LA CARACTERIZACIÓN DE LA OPINIÓN PÚBLICA DESDE LOS MASS MEDIA Y LA PUBLICIDAD

Extractado de: La Esfera Pública Entre La Opinión y La Publicidad  (Lección 11 del Capítulo 3)




En las sociedades de América Latina, donde el sentido de la democracia es sólo una máscara que oculta el remedo de la dictadura y la supremacía de la burocracia administrativa, los medios masivos de comunicación se constituyen en medios masivos de manipulación de los hábitos de consumo y de la opinión de las masas, lo cual pone en tela el juicio el verdadero significado de OPINIÓN PÚBLICA, al reducirla exclusivamente a los resultados que arrojan encuestas y sondeos sectorizados y manipulados por pretensiones particulares de diversa índole que se tejen en las oficinas de los gerentes y directores de los Mass Media hablados y escritos bajo el influjo del poder político-administrativo dominante, a quienes únicamente les interesa dar a conocer y propagar sólo aquello que les representa adquisición, sostenimiento y/o aumento de poder y  maniqueísmo para sus conveniencias.




La interpretación real del significado de la competencia comunicativa e informativa y de la función social en el ámbito de los Mass Media ha venido diluyéndose con la propagación de una programación que a nivel radial y televisivo enajena totalmente al público, transportándolo a escenarios y situaciones que lo descontextualizan, simultáneamente con la promoción de productos y servicios que de igual manera tienden a aburguesarlo y a desvirtuar hasta su identidad cultural. Así también a nivel de la prensa, tanto las informaciones que se editan como la publicidad que se presenta, exponen realidades en ocasiones tergiversadas, que atentan contra los valores de la credibilidad y de la veracidad que deben caracterizarlos como medio.


Visto así, se determina entonces que los medios de comunicación, en el plano de la esfera pública, no cumplen a cabalidad con su rol de educar, divertir  e  informar y ser al mismo tiempo voz y mediación para todos los eslabones sociales; pues la comunicación social y concretamente quienes la ejercen como comunicadores, representan más la figura de entes enteramente dependientes y suscritos a las políticas internas de las empresas de información a las que trabajan que de voceros de las necesidades de las comunidades. En síntesis, su razón de ser en la época actual está absolutamente alejada de su función social como portavoces de la Opinión Pública.


La situación se torna catastrófica si se analiza desde el hecho que lo que corrientemente se presenta a través de los mismos medios de comunicación como opinión publica o en su defecto como resultado de una consulta de carácter público, no es más que una pantomima sujeta a imposiciones donde la simulación y  el acomodo conveniente terminan primando sobre el debate y la verdadera visión y el parecer de la comunidad, que en resumen viene a representar el auténtico sentir de los pueblos y la palabra que aprueba o desaprueba.